dentro de tu ombligo

vuelan las garras...
mantengo la respiración...
vuelve a mi...
vuelvo como si no fuera yo...
contra el suelo...
llueve es septiembre...
odio que canten los hombres...
arrastro mi piel...
miro más allá de los ojos...
en la zona oscura de los pensamientos...
que caen y retuercen...
quiero sentir el ahora...
caen las gotas en mi cara...
se oscurece el día...
que no amanece...
prefiero que se quede negro
para siempre...
y arrastrar las cadenas...
quiero caminar...
hasta que escuche tu grito...
desde donde sea
en el punto del tiempo que decidas
dejar de temer...
todo aquello que no es de tu zona...
sólo una melodía me puede salvar...
esa canción, una y otra vez...
puede que salte...
o me quede aquí mirando
como me escapo otra vez de mi...
de mis miedos...
de ser mediocre...
de no ser nada...
de desaparecer...
de mirarme al espejo...
de un escaparate oscuro
en las calles mojadas
y de octubre....
y no ver nada*

infinito

podría vivir mil aventuras sin fin pero deseo vivir la aventura de mi vida contigo*

siento...
dentro...
con las alas al viento...
sin despegar del suelo
ni un momento...
te siento...
entre las costillas
entre las entrañas...
vibra el hilo...
hasta donde quiera que vayas...
más intensamente que jamás
sin más caminos...
si más historias...
solo una luz...
me guía...
entre las sombras...
y demonios...
hacia el sol...
al final...
estás tu...
(todos los ojos lo ven...
todas las almas puras lo sienten...
no hay fuegos ni tigres...
ni garras que hieran...
ni locos ni locas...
que puedan ya arrebatarnos
el ahora...
infinito*

alas de dragón

sus ojos de dragón...
me observan a cada instante
desde cada esquina de la ciudad...
desde el primer instante...
de encontrarme...
profundamente....
en espiral...
voló hacia sus demonios...
y el corazón del dragón
me vino a buscar...
en el cementerio de mis sueños...
muertos a golpes...
y vuelve sin matarlos...
y desperté en la verdad de mi misma
asesinando al deseo...
a cada paso...
tirando del hilo
cruzando el río...
iluminada por la luna
que decrece y crece...
sin tiempo que exista...
la luz brilla hasta en la noche más oscura...
entre los bosques negros...
de las montañas mágicas...
y cada mañana renace el misterio...
y despierta el dragón...
en la creación de su realidad
con las heridas sangrando
se huele el hielo...
abre las alas....
de dentro hacia afuera...
salta...
y vuela...
y vuelve volando...
directa...
emocionada...
bajando y subiendo 
escaleras...
escuché la bamba...
en su día, en el mar...
la esperé y vi el mar...
abre la boca...
muerde el cuello...
y ruge la cólera...
de la imaginación infinita...
consciente, inconsciente...
arransando el alma...
erizando cada milímetro de la piel...
a cada roce...
saltan las chispas...
y ataca y llega para siempre...
el dragón...
***